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Cyber, ansiedad y compras: ¿Me seduce la oferta o me controla la compulsión?
¡Días de “cyber” otra vez! Pantallas que gritan.. Aprovecha ¡..¡última oportunidad!, La tele de tus sueños!! Aprovecha.. descuentos irresistibles que despiertan emociones, deseos y necesidades .
Pero ojo: no todo lo que brilla en una oferta es compulsión. Comprar algo que realmente necesito, aprovechar un buen descuento, incluso darme un gusto ocasional, no tiene nada de malo. El problema comienza cuando la compra se convierte en refugio, en bálsamo para la ansiedad, o en ese golpe rápido de dopamina que dura lo que tarda el correo en avisar “tu pedido ha sido despachado”.
La neurociencia nos recuerda que el circuito de recompensa del cerebro se activa igual con un “clic en comprar” que con otras conductas adictivas. Dopamina al instante. Placer fugaz. Pero después… llega el vacío, la culpa, la tarjeta temblando, y la sensación de que algo no está en orden. Esa es la diferencia entre consumir y ser consumido. Importante información cierto?…No quiero me interpreten mal, no quiero nublar con pesimismos sus días de entusiasmo con las ofertas y compras, querido lector, solo pretendo entregarles información para el autoconocimiento y autocuidado de su salud. La adicción a las compras existe y aumenta con pasos agigantados, mirémoslo entonces y aprendamos a reconocerlo.
¿Cómo distinguimos si es una compra es sana o compra compulsiva? Una brújula simple: observa tu estado emocional antes de apretar el botón. *Si compras desde la calma, la decisión es más libre. Puedes preguntarte ¿ Que pasaria si no lo compro?…En la mayor cantidad de casos no pasaría nada. *Si compras con ansiedad, con esa urgencia de “si no lo hago ya, me muero”, ahí hay compulsión. Mindfulness al rescate…. Antes de lanzarte a llenar el carrito, haz una pausa. Respira. Pregúntate: *¿Lo necesito o es la ansiedad hablando?… Lo quiero!! …me lo merezco!!! dale no más!!! *¿Esto me dará paz después o solo un “subidón” inmediato? *¿Estoy comprando un objeto… o anestesiando una emoción?.
Esa pequeña distancia consciente entre el impulso y la acción es oro puro. Es donde puedes elegir, y no ser arrastrado. Le das tiempo a tu cerebro pensante que se active y no es puro sistema límbico emocional quien tome la decisión. Insisto La invitación no es demonizar el consumo, sino hacerlo con conciencia y calma . El Cyber puede ser una fiesta entretenida buenas ofertas o posibilidades muy agradables de obtener si sabemos entrar con las llaves de la calma de nuestra mente y emociones …que nuestro bolsillo no llore … ja ja por favor. Comprar lo que suma, no lo que nos resta. Y reconocer que, si me descubro prisionero del clic y después una culpa inmensa me invade…arrepentimiento..Shuta ahora que lo pienso para que compre esto!!!tal vez no necesito más paquetes, sino más paz.
Por último, recordemos.. En cada compra no solo adquirimos algo externo, también revelamos algo interno. El desafío es simple (aunque no siempre fácil) que las compras no tapen tu vacío, sino que acompañen tu vida.
Felicitaciones por tus compras inteligentes conscientes de tu salud.
María Roxana Vega
Mg Psicóloga Clínica – Especialista en Ansiedad y Mindfulness
Directora de Centro Walnut